El abordaje kinesiológico del Mal de Parkinson
El Mal de Parkinson, como muchas otras enfermedades, genera un impacto en quien lo padece y en quienes le rodean. En cuanto a la frecuencia de su aparición, constituye el segundo trastorno neurodegenerativo, justo detrás de la enfermedad de Alzheimer.
La sintomatología asociada suele incluir -además de una muerte neuronal progresiva, alteraciones en la función cognitiva y expresión de emociones- temblor en reposo, rigidez muscular, lentitud en los movimientos (bradicinesia) y pérdida de reflejos posturales.
En su tratamiento holístico se involucran diversas disciplinas médicas. La kinesiología, en estos casos, tiene por finalidad el actuar en los disturbios articulares y en los músculos esqueléticos, que son efectos indirectos de la enfermedad. Con la evolución de este mal y el envejecimiento del individuo, se hace necesario vincular al tratamiento farmacológico con aportes terapéuticos que colaboren con la mejora en la actividad motora del paciente, actuando en la estructura del movimiento.
El objetivo del tratamiento es el de facilitar la movilidad, actuar sobre la rigidez y mejorar la flexibilidad del tronco y del cuello. Tales propósitos sólo se alcanzan a largo plazo, tras la adecuación de los ejercicios a la rutina diaria del paciente. El programa de tratamiento se basa en el resultado de la evaluación del individuo, dependiendo del grado de afección de cada uno. Para iniciar la terapia, debemos abordar al paciente en dos etapas: evaluación y programa de tratamiento.
Existen escalas de puntuación estandarizadas mundialmente que proporcionan condiciones idóneas para la evaluación y análisis de esta patología y su evolución clínica. Estas evaluaciones suelen englobar ítems relacionados con la bradicinesia antes mencionada, la rigidez del rostro, balanceo, locomoción y otros.
A partir de los resultados de la evaluación, se llevan a cabo las planificaciones del tratamiento, que comprende ejercicios de relajación, alternancia de peso, estimulación del equilibrio, elongación pasiva y alineación postural, entre otras técnicas.
Fuentes: elsevier.es — web.minsal.cl
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